C H O L I T O


Todo tiempo pashado
fue mejor.

“Permisho, adelante, muchas grachias, buenosh díash, buenash tardesh” Palabras de buena criansha que esta juventud desconoche y que ya no echisten. En mis tiemposh  se respetaba a los adultosh mayoresh y a las chiquillash no she lesh tocaba ni con el pétalo de una rosha.
Lo malo es que como estoy más viejo, ya no distingo a las chiquillash de los chiquillosh, pero al menos todavía puedo encontrar un par de buenash piernash para acicalar mi lomito y dejarme querer. Sheré viejo pero de tonto no tengo un pelo, es másh, soy el hombre de la casha donde vivo. Deshpués de sobrevivir la guerra, deichidí dedicarme a una vida de familia. Por mucho tiempo compartí con una chiquilla que me dejó por los placheres mundanos de dormir adentro de la casha y de otro perro más joven, lo que me obligó a acoshtumbrarme a una casa másh grande y una cama másh amplia pero también, a la libertad que todo hombre maduro como yo se mereche. Quizá por eso ahora viene a acompañarme un palomo con sus chiquilash. She comen mi comida pero al menos cuando losh veo, me vuelvo a shentir libre, tal como cuando era joven y el preguntarme qué shobras de comida disfutaré mañana, eran lejanas preocupachiones del futuro.


Cholito fue el fiel compañero de Cecilia Ladrón de Guevara.
Durante el proceso de estas Bitácoras nos dejó después de 17 años de vida. Buen viaje Cholito. ︎